Heroína
Entre los nombres coloquiales se hallan caballo,
burro, jaco, nieve blanca.
La heroína se elabora a partir de la morfina, una
de las drogas que procede de la adormidera del opio. Se consume inyectándose o
fumándose, lo que se llama ‘cazar al dragón’.
Efectos – La
inyección de heroína produce una ráfaga rápida de excitación seguida de una
sensación de paz como en un sueño. Te sientes cariñoso, relajado y somnoliento.
Los dolores, la agresión y la libido se ven reducidos.
Efectos secundarios – Entre los efectos secundarios de la heroína
y otros opiatos (como la morfina y la metadona) se encuentran el estreñimiento
y el debilitamiento de la respiración. Sin embargo, la mayoría de los peligros
que acarrea la heroína provienen de la sobredosis o la inyección de la droga.
Riesgos –
Lo que se vende en la calle, como la heroína, a menudo contiene otras
sustancias, como el azúcar, la harina, los polvos de talco y otras drogas.
Estas sustancias pueden parecer inofensivas, pero pueden provocar lesiones enormes
en el cuerpo, como coágulos de sangre, abscesos y gangrena, si se inyectan. El
SIDA y la hepatitis B y C se pueden contagiar si se comparten las agujas.
Consumir heroína de forma frecuente puede crear adicción, en especial si se
inyecta la droga.
Cocaína
Entre los nombres coloquiales se encuentran coca,
nieve, perico.
La cocaína es un polvo blanco que se elabora a
partir de las hojas de la coca, una planta que crece principalmente en
Sudamérica. Se suele consumir inhalando el polvo a través de la nariz. El
‘crack’ no es una droga distinta, sino que es una forma más adictiva de la
cocaína. El crack, también llamado ‘roca’, ‘piedra’ o ‘base libre’ se suele
fumar. La cocaína a veces se inyecta o se come.
Efectos – La
cocaína es un potente estimulante. Te hace sentir más alerta y activo a la vez
que reduce tu hambre y sed. Sus efectos pueden durar hasta 20 minutos después
de cada toma. Fumar cocaína de crack ofrece un subidón más corto, pero más
intenso.
Efectos secundarios – Debido a sus potentes efectos, los consumidores de
cocaína con frecuencia desean tomar más. Las dosis grandes pueden hacerte
sentir fatigado, ansioso y deprimido, además de agresivo en ocasiones.
Riesgos – Esnifar
cocaína puede causar un daño permanente en el interior de la nariz. El consumo
de la cocaína puede dañar el corazón y los pulmones; las dosis grandes pueden
provocar la muerte debido a infartos o coágulos de sangre. Tomar cocaína con
alcohol aumenta el riesgo de sufrir un infarto y de muerte. Comer cocaína puede
dañar el tejido intestinal. La depresión que sigue al subidón puede ser grave y
conducir a tentativas de suicidio. Con un consumo exagerado o a largo plazo, la
excitación que causa la cocaína puede convertirse en inquietud, pérdida de
sueño y pérdida de peso. Hay personas que desarrollan una psicosis paranoica y
pueden llegar a ser violentas. El fuerte síndrome de abstinencia de la cocaína,
sobre todo del crack, puede hacer que quieras tomar toda la droga a la vez y
puedes perder el control del grado de consumo de la droga.


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